N/A: No estaba muerta! estaba de parranda, casi. Hola a todos despues de tanto tiempo ya no me disculpo mas. Este es el capitulo final de mi unica historia en espanol. Creo que pasara un buen tiempo hasta que me decida escribir de nuevo en este idioma. Hay plan para traducir esta al ingles [algun dia XD]. Este capitulo es mas un epilogo como para darle cierre a varias cosas por lo que no es muy largo asi que no esperen un gran desarollo sino ya una conclusion para el fic que me he tardado tanto en terminar [hasta pena me da]. Gracias a todos los que me han leido y seguido por tanto tiempo, son todos sus comentarios los que me han hecho volver a las letras. Seguire escribiendo en el fandom de Harry Potter pero tengo una historia que no me deja de torturar para que la escriba y es altamente probable que sea un marimite [en ingles].
heimdal7: Shizuma and Miyuki were terrible and being this a 'light fic' I didn't want to dwell much about their kinky business. I hope you stuck around for this last chapter.
Lic. Julian Manes: Gracias, aqui esta el ultimo.
Akko: JAJAAJJAA ven y demuestrame de una vez tu poder satanico jajaja XD.
Sin mas preambulos y mi eterno agradecimiento aqui les dejo el capitulo final de La Teacher.
18.- Atardecer glorioso
Dicen que cuando más se disfruta es cuando el tiempo transcurre mas rápidamente y en el caso de los exesposos Ogasawara y los hermanos Fukuzawa nada podría describir esta situación de la mejor manera.
El divorcio de la pareja mas poderosa de Japón fue firmado al día siguiente del cumpleaños de los gemelos. Sachiko y Yumi, al igual que Suguru y Yuuki fueron fotografiados saliendo de diversos restaurantes, cines y teatros. Era la primera vez que tanto Suguru como Sachiko esbozaban sonrisas sinceras que denotaban dicha absoluta.
Durante las fiestas de navidad, los Ogasawara-Fukuzawa fueron vistos en casa del matrimonio Satou-Mizuno compartiendo en familia. Unos meses después, gracias a su gran influencia, las leyes de Japón empezaron a cambiar y en menos de seis meses, el matrimonio del mismo sexo era legal en el país nipón siendo la pareja de Yuuki y Suguru una de las primeras en legalizar su estatus.
En un hermoso atardecer de primavera y rodeadas por árboles de cerezo, Sachiko Ogasawara y Yumi Fukuzawa contrajeron nupcias dando así origen a la familia Ogasawara-Fukuzawa, apellidos que todos asumieron, incluyendo los gemelos que ahora llamaban a la teacher, mama Yumi con toda la propiedad del caso.
Dos años después, nació Yumiko Ogasawara-Fukuzawa, una terca y tierna niña de expresivos ojos marrones con añil y se volvió el centro de la familia a la cual Sachiko consentía por parecerse a Yumi en lo adorable y la teacher adoraba por poseer la elegancia y porte natural de los Ogasawara.
Yoshino y Rei también contrajeron nupcias y tuvieron a unas gemelas que serian las nuevas herederas de sus familias y del zaibatsu. Hikari y Himari era el nombre del par de traviesas rubias. Del lado de la heredera Hanazono, la hermana menor de Shizuma, ya absuelta de toda sospecha, tuvo también unas gemelas un año antes que naciera Yumiko.
Unos meses después nació la que se convertiría en la otra inseparable compañera de juegos de Yumiko, Sakura Todou-Nijou, una angelical niña con la calma de Shimako, pero con la franqueza de su madre Noriko.
Esas mismas niñas fueron las que pusieron al descubierto la relación entre Saki Satou-Mizuno y a Mio Ogasawara-Fukuzawa cuando las descubrieron besándose en el cuarto de su hermana mayor una de aquellas tardes que entraron sin tocar la puerta para que ambas la ayudaran con su tarea de matemáticas ya que Saki tenía un talento innato para la asignatura.
La ahora Rosa Gigantea se sonrojó cuando su pequeña cuñada la descubrió besando a la Rosa Chinensis en bouton que, además, era la petite soeur de la actual Rosa Chinensis, su hermana Miyoko Satou-Mizuno.
Después de sobornar a ambas niñas con caramelos, las estudiantes de la primaria Lillian llamaron a la tía Sei que por fin pudo presumir a su esposa, sobre la relación que vaticinó hace tantos años y que por fin se volvió una realidad. Sachiko por poco se desmaya y Yumi simplemente se carcajeó ya que era más que obvio que las adolescentes estaban juntas, pero para Sachiko ese tipo de cosas siempre eran motivo de sorpresa.
Cuando Mio ingresó a la universidad, la pareja se mudó a vivir juntas a un apartamento diseñado por la ahora arquitecta Yumi Ogasawara-Fukuzawa cuya firma de arquitectos se había vuelto una de las mas prestigiosas de todo el continente asiático y no gracias al apoyo incondicional de Sachiko sino a su propio esfuerzo.
Yumiko Ogasawara-Fukuzawa se convirtió en una hermosa señorita con ojos azulados con un toque achocolatado eran tan expresivos como los de Yumi, mientras su largo cabello oscuro se asemejaba al de Sachiko. Su postura y elegancia eran Ogasawara mientras su bondad era totalmente Fukuzawa, una mezcla perfecta de ambas madres.
En su primer día de colegio en la secundaria Lillian, y bajo consejo de sus madres, la joven Yumiko llegó más temprano que su inseparable amiga Sakura por lo que decidió recorrer el camino de entrada primero y esperarla en la puerta de la capilla para la ceremonia de ingreso.
Para Yumiko, este camino no le era desconocido ya que muchas veces acompaño a sus madres a diferentes eventos del colegio cuando su hermana mayor Mio aun asistía al mismo.
Era como si el tiempo no transcurriera en lo mas mínimo. Aún estaba la mansión de las rosas, el invernadero y el camino resguardado por arboles de cerezo y ginkgos y la brisa se sentía igual a la primera que ella sintió en el colegio cuando acompañó a Mio hasta la estatua de María-sama en su último año de colegio.
Si esa estatua hablara.
Yumiko sonrió cuando sus ojos se posaron en la blancuzca figura de la madre del hijo de Dios. Fue en ese mismo sitio donde su hermana se convirtió en la petite soeur de Miyoko, la hermana de su ahora cuñada Saki Satou-Mizuno y entró a formar parte de la prestigiosa familia chinensis.
Fue este el sitio donde su hermana y su cuñada se dieron su primer beso y el sitio donde Sachiko le pidió oficialmente a Yumi que se casara con ella. Muchas cosas habían pasado en ese sitio que lo volvían casi un lugar mágico.
Con una suave sonrisa, Yumiko Ogasawara-Fukuzawa cerró sus azulados ojos y junto sus manos para elevar una sutil plegaria a María-sama.
Espero que mis años en Lillian sean tan dichosos como lo han sido para todos los miembros de mi familia.
Después de abrir sus ojos y girar en dirección a la capilla, una fuerte ráfaga de viento hizo que el listón que siempre usaba en la parte baja de su cabello se soltara y rodara por suelo a lo cual una desesperada Yumiko caminó rápidamente para poderlo agarrar. El oscuro listón se detuvo en frente de los mocasines oscuros de alguien más que lo recogió presurosa.
– Muchas gracias – agregó Yumiko con una amplia sonrisa y extendió su mano para que la otra estudiante se lo entregara.
– Espera – una voz aterciopelada le interrumpió mientras sacudía los restos de polvo y hojas del listón. En un movimiento rápido, dio un paso adelante y se lo ajustó justo en la parte baja del cabello a la sorprendida Yumiko que siguió petrificada ante a cercanía de aquella estudiante desconocida.
Brillantes ojos esmeralda la miraron y los ojos azulados de Yumiko se abrieron aún más. Frente a ella estaba una hermosa y delicada joven, quizá mayor que ella, con una cabellera platinada y esas esferas verdosas que brillaban como las más hermosas de las gemas.
– Es muy importante que tu bufanda este siempre bien anudada – la aterciopelada voz musitó mientras deslizaba sus delicadas manos por los brazos de Yumiko hasta reposar sus manos en los hombros de la joven Ogasawara-Fukuzawa – María-sama siempre esta viendo – la misteriosa estudiante sonrió y Yumiko sintió como su corazón añoraba siempre estar al abrigo de esa cálida sonrisa – Gokigenyou – y así como sonrió, la misteriosa estudiante le dio la espalda y siguió su camino por lo que Yumiko jamás pudo descifrar si la misma escuchó su suave gokigenyou.
– No llevas ni cinco minutos aquí y ya lograste cautivar a la una de la realeza de Lillian – una divertida voz dijo a sus espaldas y Yumiko se volteó sorprendida y con cara de susto, digna hija de Yumi.
– Sakura-chan, no te oí llegar – Yumiko sonrió algo nerviosa antes de toser suavemente para recomponerse, justo como lo haría Sachiko – ¿Acaso sabes quién es ella? –
– ¿Y tú no? No lo puedo creer – Sakura colocó varios de sus oscuros rizos detrás de su oreja antes de contestar a la cada vez más impaciente Yumiko – ella es nada más y nada menos que la princesa de plata de Lillian, rosa chinensis en bouton, Aoi-sama, la mayor de las gemelas Hanazono que rompió la tradición de su familia de estudiar en St. Miator y prefirió asistir a Lillian mientras su hermana menor se quedó en la otra escuela –
– Hanazono, huh – Yumiko suspiró absorta en sus pensamientos.
– Ah sí, y no tiene petite soeur todavía – Sakura comentó mientras caminaban hacia la capilla para evitar llegar tarde a la ceremonia de apertura.
– Oh, interesante – Yumiko agregó ahora con una nueva determinación, hacer que Aoi Hanazono fuese su onee-sama.
– Himari y Hikari-chan ya nos están esperando la capilla y nos guardaron un par de puestos junto a ellas, así que no te quedes atrás Yumiko-chan o llegaremos tarde – una ligeramente irritada Sakura tomó por el brazo a la aún distraída Yumiko y se apresuraron para llegar a la capilla y así empezar su historia en la secundaria Lillian para señoritas.
N/A: muchas gracias a todos por la paciencia. Espero volver pronto con otro marimite para ustedes.